Casablancas, Argullol i Portaceli, juntos en el estreno de una ópera catalana dirigida por Josep Pons

 

En un espacio intemporal, Lea ha sido la posesión de Dios, una criatura para el placer divino ( “puro instinto, cristalina sensualidad”) que no puede revelar su secreto. Portador del inmortal, el personaje central se convierte en objeto de vigilancia de dos seres monstruosos, garantes de la moral contra un ser libre. La primera ópera de Benet Casablancas, con texto del escritor Rafael Argullol, constituye una pieza que plasma el ideal de fregar el absoluto como la última de las utopías románticas. Una partitura comprometida, con un equipo artístico especializado en música contemporánea, capitaneado por Josep Pons y con la puesta en escena de Carmen Portacelli, una de las mejores directoras de nuestro tiempo.